Marbella saca a sus urbanizaciones del letargo

Marbella saca a sus urbanizaciones del letargo

El Ayuntamiento actúa por primera vez en la mejora de las infraestructuras viarias públicas de estos recintos tras años de queja vecinal

«La zona cuenta a día de hoy con infraestructuras que datan de los años 50 o 60 del pasado siglo, lo que genera situaciones como que las viviendas no tengan la presión de agua normal. A ello se une la obsolescencia del saneamiento, con áreas que siguen teniendo hasta pozos negros». Es, a grandes rasgos, la radiografía que el presidente de la comunidad de vecinos de El Mirador en Marbella, Enrique Monterroso, hace de la situación de esta urbanización. Como otras tantas, cerca de 800, llevan años reclamando una intervención del Ayuntamiento en cuanto al mantenimiento y conservación de espacios públicos. Es precisamente una de las primeras adonde estos días han aterrizado las máquinas y operarios afanados en reparaciones de viales, pavimentación, asfaltado… Una imagen inédita. El Ayuntamiento ha activado por primera vez un plan de intervención para atender parte de estas demandas. Una actuación compleja, demorada durante años y en la que se empieza a trabajar con una planificación guiada por los pertinentes informes técnicos y jurídicos que ha debido elaborar previamente el área de Urbanismo para determinar cuáles son las zonas en las que se puede actuar. La iniciativa municipal que acaba de arrancar, bautizada como Creando Ciudad, va a acometer en una primera fase un total de 60 actuaciones repartidas por los distritos de Marbella (norte, oeste y este), Nueva Andalucía y Las Chapas. Los números, en bruto, hablan de más de 20.000 metros cuadrados de superficie asfaltada y 21.712 metros cuadrados de pavimentación. El presupuesto: 3 millones de euros procedentes del plan de inversiones financieramente sostenibles. En San Pedro Alcántara, la Tenencia tiene su propia planificación de obras con un presupuesto de 350.000 euros. El objetivo de la iniciativa: ir atendiendo las necesidades que durante décadas han ido acumulando las urbanizaciones de la ciudad, la mayoría de ellas, sin recepcionar. Los pertinentes informes y la adaptación del PGOU del 86 actualmente vigente a la LOUA han abierto la puerta a que se actúe en suelos urbanos consolidados y en los llamados viales primarios.
Muchas de estas urbanizaciones se levantaron en su día sin las correspondientes obras de urbanización y a día de hoy siguen sin disponer de servicios tan básicos como alumbrado e incluso sin saneamiento o dependiendo de una fosa séptica. «Salir a algunas de estas calles es un riesgo. Hay que santiguarse para sacar la basura», describe de manera gráfica Belén Calleja, administradora de varias urbanizaciones de Nueva Andalucía y de la Entidad Urbanística Supermanzana D, donde se enmarca la Avenida del Prado, donde hace un par de semanas comenzaron unas obras largamente demandadas por los vecinos. «Aquí la mayoría de los viales son de mantenimiento privado pero esta calle es de uso público y veníamos reclamando una intervención en una zona sin acerado, sin apenas alumbrado y sin contenedores», señala. Aplaude la iniciativa municipal. «Nos da igual que nos molesten con las obras. Ojalá nos molesten más», bromea, al tiempo que advierte de que una vez que el Ayuntamiento ha reconocido que debe y puede actuar en las urbanizaciones «ni los vecinos ni los administradores estamos por la labor de seguir aceptando de forma sumisa la inactividad del Ayuntamiento», sostiene ante la posibilidad de un cambio de gobierno municipal que varíe los planes del actual o en caso de que, gobernando los mismos a partir del 28 de mayo, este plan quede en el olvido. «Lo que se ha empezado a hacer es de justicia. Se está empezando a pagar la deuda del Ayuntamiento con las urbanizaciones. Y eso no quiere decir que se esté quitando nada a los barrios, simplemente se está reconociendo un derecho de vecinos que pagan también sus impuestos», subraya la administradora en clara referencia a las críticas que la iniciativa municipal ha recibido de parte de grupos políticos que han acusado al equipo de gobierno de favorecer a las urbanizaciones a costa de las inversiones en los barrios.

De momento, los planes municipales pasan por ir asumiendo actuaciones básicas que palien los principales déficit, que pasan, a día de hoy, por la falta de acerados, por calzadas deterioradas con socavones que impiden un tráfico seguro, falta de seguridad vial por la inexistencia de aceras, ausencia de iluminación así como de sistemas de calmado de tráfico, o zonas verdes deterioradas y que invaden áreas de paso. De ahí que las intervenciones programadas vayan desde la pavimentación y asfaltado a mejoras en la seguridad vial, iluminación, conservación de zonas verdes y renovación de mobiliario urbano o la mejora de puntos de recogida de residuos sólidos urbanos. De ellas se encargarán las empresas contratadas por el Ayuntamiento para el desarrollo de este plan: ACP Infraestructuras y Elsamex.

«No estamos ante privilegios, sino ante derechos de los vecinos que pagan sus impuestos», sostiene Enrique Monterroso. «Con esto no se le está quitando nada a los barrios. El Mirador, por ejemplo, tiene derecho a ser atendida como lo que es: casco urbano de atención directa. Aquí no vale el argumento de que se favorece a los ricos, porque aquí no viven los ricos», subraya el presidente de la comunidad y exconcejal de IU.

«Como Ayuntamiento tenemos una responsabilidad patrimonial. Hasta ahora no se le había puesto el cascabel al gato», subraya el concejal responsable de Obras, Javier García, quien incide en el trabajo que «para llegar a este plan han desarrollado los técnicos elaborando los pertinentes informes». Han sido finalmente esos estudios y el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del 86 vigente y su adaptación a la LOUA los que han despejado un camino repleto de obstáculos hasta ahora.

Fuente: diariosur

 

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